Javier Tirapu. Abordaje desde la neuropsicología del estrés postraumático

Comparto en este post un artículo tal cual lo tiene colgado Javier Tirapu en su Facebook. Creo que no debo tocar ni arreglar las posibles faltas de ortografía, ya que Javier se caracteriza por su pasión explicativa y su mente va por delante de sus dedos.

Me sorprende la técnica del EMDR (Desensibilización por Movimientos Oculares y Reprocesamiento) y fisiológicamente es muy plausible, lo que ya no alcanzo a comprender, lerdo que es uno, cómo, a partir del EMDR, el Tapping ha derivado en una técnica milagrosa “curalotodo”.

Al final del artículo os dejo un vídeo explicativo del EMDR

Articulo de Javier Tirapu sobre las consecuencias y abordaje desde la neuropsicología del estrés postraumático.

DE VIETNAM A UNA PISTA DE ESQUÍ .

Laura acude a mi consulta derivada por su médico de cabecera.. Ella misma ha solicitado ayuda porque no puede dormir y se encuentra irritable y “como excitada”, pero lo que mayor desazón le produce según me comenta son las pesadillas nocturnas e imágenes intrusivas de un trauma que ha padecido hace tres meses. Inmediatamente le planteo que en ese momento necesito saber más del hecho traumático que de sus pesadillas y de las imágenes intrusivas. Era una tarde de domingo de un gélido invierno, Lauraa volvia en el automóvil de la familia de pasar un fin de semana esquiando en los Pirineos, su esposo conducía el automóvil. Ella iba a su lado y su hijos en el asiento trasero. Todo iba bien, aunque ese fin de semana nevaba y la carretera estaba peligrosa, en un instante su esposo no puede controlar el automóvil se salen de la vía dan una vuelta de campana y el coche queda en posición normal y aparentemente intacto. Su esposo y ella se miran y él dice ¿”estamos todos bien no”?. Laura contesta “si, solo el susto”, entonces se gira hacia los asientos traseros y pregunta al hijo que está detrás del asiento del conductor “¿Pablo estás bien?” a lo que el responde “si, solo un susto”, entonces ella mira hacia el hijo que está detrás de su asiento y ve a su hijo con la cabeza recostada hacia un lado pero sin ningún daño aparente aunque no se mueve. “Javier, estás bien”, pero Javier no se mueve ni responde y ella en un acto reflejo pasa entre los dos asientos delanteros y le dice “Javier al mismo tiempo que le agarra de la cabeza para ver qué le pasa, pero al poner la cabeza sobre sus manos nota una sensación extraña y al mirarse las manos ve que tiene en ellas parte del cerebro de su hijo. Desde aquel día las imágenes intrusivas de la aquella escena y las pesadillas no le han abandonado ni un solo día, ni una sola noche.

Muchas personas que padecen experiencias extraordinarias como abusos sexuales, violaciones, atentados o accidentes como el de Laura y su familia sufren del denominado trastorno por estrés postraumático. Este trastorno de estrés postraumático puede producirse a raíz de traumas personales (por ejemplo violación, guerra, desastres naturales, abuso, accidentes serios o cautiverio) o por haber presenciado o saber de un acto violento o trágico. Aunque es común pasar por un breve estado de nerviosismo o depresión después de dichos eventos, las personas que sufren de trastorno de estrés postraumático padecen tres síntomas nucleares: i) siguen “volviendo a vivir” el trauma en forma de imágenes intrusivas y pesadillas; ii) evitan a las personas, los pensamientos o situaciones relacionadas con la situación y iii) sufren de lo que se denomina hiperactivación neurovegetativa que explicado de forma sencilla podíamos decir que siempre su cuerpo y su cerebro se encuentran en estado de alerta (es habitual que se sobresalten ante cualquier sonido)

El núcleo central de este trastorno es la persistencia y la intrusividad de los recuerdos. Las experiencias sensoriales y las imágenes no se desvanecen con el paso del tiempo ni se distorsionan como en las experiencias ordinarias. En otras palabras estos recuerdos resultan precisos y persistentes. Una particularidad de este tipo de recuerdos es que no poseen una estructura narrativa, ni aparecen en forma de relato sino de imágenes y sensaciones. El sujeto revive la experiencia del trauma (flashback) y lo que parece activar estas reviviscencias son imágenes, sonidos u olores que el cerebro relaciona con la situación traumática. Bessel van der Kolk, de la Universidad de Boston, es un gran especialista en esta materia. En su libro “El estrés traumático” señala que diferencias existen entre un recuerdo normal y uno traumático. Mientras que las experiencias normales y cotidianas se integran en un guión personal que está en marcha, las experiencias traumáticas son acontecimientos intensamente emotivos que no pueden ser codificados en este guión.

¿Cómo trabaja la memoria en situaciones de estrés máximo? En el extremo del hipocampo (el encargado de consolidar los recuerdos) se encuentra una pequeña estructura denominada amígdala muy relacionada con el aprendizaje emocional y en particular con el miedo. Por lo tanto, podemos afirmar que existe un sistema de memoria frío y calculador que almacena información sobre el mundo (el hipocampo) y un sistema ardiente y pasional que recoge información emocional (amígdala). En condiciones normales ambos sistemas trabajan de forma coordinada, mientras el hipocampo recoge la información y el contexto en el que se produce, la amígdala hace lo mismo con los aspectos emocionales. Sin embargo, en situaciones de estrés se puede producir una disociación entre ambos sistemas.

Sabemos que el estrés produce una liberación de unas hormonas denominadas glucocorticoides y que estas hormonas afectan de forma diferente al hipocampo y a la amígdala. Mientras que la actividad de la amígdala se incrementa conforme aumenta el nivel de cortisol por el contrario en el hipocampo se eleva en un primer momento para disminuir drásticamente después. La consecuencia de esta alteración del sistema hormonal produce que el sistema hipocampal “frío” resulte negativamente afectado mientras que el sistema amigdalino caliente se vea potenciado. El resultado, como pueden imaginar, es que el cerebro no consolida adecuadamente los recuerdos ni el contexto y, sin embargo, se fortalecen los componentes emocionales dando al recuerdo una conformación fragmentada, intensa, persistente e intrusiva.

¿Se pueden curar a estos pacientes y eliminar esas imágenes intrusivas?
A finales de los 80, la Doctora en Psicología Francine Shapiro, paseaba por el parque. Notó que algunos pensamientos y sentimientos dolorosos que estaba experimentando sobre una situación particular desaparecieron de manera repentina. Con curiosidad, repasó lo que estaba haciendo en el momento previo y se dio cuenta de que sus ojos habían estado moviéndose rápidamente de un lado a otro en movimientos horizontales y no verticales, con movimientos oculares sacádicos espontáneos siguiendo las páginas de un libro. Entonces, repitió ese proceso de forma intencional: pensando en algo doloroso y moviendo al mismo tiempo sus ojos rápidamente, notó que la intensidad de los pensamientos penosos se había reducido. Más adelante, diversas investigaciones realizadas con veteranos traumatizados del Vietnam arrojaron resultados similares, y la sistematización de tales experiencias clínicas dio lugar al nacimiento de la denominada terapia de desensibilización por movimientos oculares. La aceptación profesional de este método ha sido relativamente rápida, si tenemos en cuenta que se trata de un procedimiento nuevo. En 1998, la American Psychological Association reconoció a esta técnica como un método “probablemente eficaz” en el tratamiento de recuerdos traumáticos.
Para la aplicación de esta técnica se solicita al paciente que centre su atención y visualice la imagen traumática y que se concentre en la sensación física de miedo. Mientras mantiene esta imagen visual sigue con sus ojos el dedo índice del terapeuta que es movido rápidamente a 30 centímetros de la cara del sujeto dando lugar a un movimiento rápido y rítmico de los ojos en movimientos horizontales. Generalmente, en dos o tres “tandas de unos 28-32 movimientos” el paciente “se cura” y refiere posteriormente que las pesadillas y las imágenes intrusivas han desaparecido. ¿Magía, sugestión, placebo o neurociencia aplicada a la clínica?
Vayamos por partes. Cuando alguna experiencia desencadena excesivo miedo, el sistema de procesamiento de la información no puede trabajar de forma adecuada, lo que conlleva un almacenamiento desadaptativo de la información por la intensidad de la misma y porque la información entra por el hipocampo a consolidarse en la memoria unida al contexto que le rodea (parece obvio que si “memorizáis una cara la relacionáis con el donde uy el cuando la visteis no?’’). . Esto es lo que puede ocurrir cuando alguien tiene una experiencia traumática. Por ejemplo, con frecuencia las víctimas de una agresión sexual experimentan crisis de ansiedad al encontrarse con ciertos varones, porque aunque el peligro haya terminado, su sistema nervioso continúa reaccionando como si todavía existiera riesgo. La teoría postula que los pensamientos y sentimientos asociados con esa experiencia no se integran de manera normal, sino que permanecen “congelados” en el sistema nervioso. Así, esa experiencia puede ser constantemente “revivida” en forma de pesadillas recurrentes, flashbacks y sentimientos negativos. Es decir, que la amígdala se activo muchísimo por el trauma emocional y como el hipocampo es su vecino más próximo no se pudo activar ya e que la amígdala “absorbió todos los recursos” Perece bastante lógico pensar que el objetivo del tratamiento consiste en devolver “introducir las imágenes del trauma” a través de activar el hipocampo (ya que se inactivo ante el hecho traumático) y que forme parte de nuestros recuerdos consciente, de forma que esté disponible para el procesamiento e integración. Actualmente, la investigación acerca de cómo ocurre esto es escasa aunque algunos autores han sugerido que esta técnica facilita el movimiento de la información desde los lugares del cerebro donde puede estar “obstruida” -sistema límbico (amígdala)- hasta la corteza frontal o el hipocampo , donde puede llegar a ser accesible para el reprocesamiento.
Otro de los modelos explicativos lo desarrollaron Maculloch y Feldman, de la Universidad de Leeds, argumentando su hipótesis en una combinación de las teorías de Pavlov y Darwin, a la que nosotros añadimos en un artículo algún aspecto más de nuestra “propia cosecha”. Este modelo se basa en el reflejo de exploración que presentan los animales para valorar las condiciones del medio (peligro-no peligro). Cuando un animal identifica una situación peligrosa emite conductas de evitación de forma refleja, mientras que cuando identifica una situación como de no peligro pone en marcha conductas de exploración y aproximación. ¿No se entiende mucho verdad? Y además podíamos plantear que los modelos animales pueden no ser extrapolables el ser humano y que por lo tanto solo es sugestión. Es aquí donde nos planteamos una “ampliación de esta teoría”.
Sabemos que el cerebro humano no se ha modificado en los últimos 50000 años así que nos trasladamos en el tiempo 50000 años atrás . Y esto es lo que imaginamos (hacedlo vosotros y vais respondiendo de acuerdo’’’’. Vais por la selva buscando comida y de repente os encontráis con una fiera 30 metros frente a frente. Os miráis y vosotros sudáis porque las manos sudadas s e agarran mejor a la madera de los árboles y a que secas asi seréis más veloces, el cuerpo suda porque así es más resbaladizo y tal vez se los dos primeros zarpazos de la fiera resbalan sobre vosotros tenéis una oportunidad más, el corazón late con una fuerza y frecuencia inusitada porque está enviando todo la sangre que puede a los músculos para que les llegue glucosa y energía para ser más veloces. Os habéis puesto en situación, vamos a por una de las claves:, pensar bien, vuestra mirada se mueve y está fijada en la fiera??, si la movéis y le perdéis de vista unas décimas de segundo puede hacer un movimiento y ha cobrado ventaja, está en juego vuestra vida ni más ni menos. ¿Entonces si estáis con la mirada fijada en la fiera como mirar por donde emprender una huida más “segura??” y la respuesta es que para no mover la mirada dilatamos las pupilas y así aumenta el campo visual para buscar una salida.. A esto le llamamos ahora crisis de ansiedad o de pánico y nos dan en el Eroski y se pasa muy mal. La buena noticia es que forma parte del diseño cerebral y la otra buena noticia es que un mecanismo diseñado para la supervivencia no os va matar así que tranquilos nadie ha muerto de una crisis de ansiedad (y claro que soy muy consciente de cómo lo pasáis pero tiene solución). Para que os hagáis una idea de porque no podéis morir de una crisis de miedo es literalmente cierta la prueba que les hago a mis pacientes para que entiendan porque no es posible. Les digo que cojan aire y lo contengan hasta que yo les diga y pongo en marcha el cronómetro (pero no cronometro nada) y pasa los segundos y no digo nada algunos pasan el minuto y sigo callado hasta que se ponen a respirar y me dicen ¿hasta cuento pensabas tenerme así? Y les respondo “hasta que te murieses”, su repuesta: “pero eso es imposible” no puedo no respirar siempre acabaré respirando, y les respondo y nunca puedes morir por la activación de un sistema que siempre busca salvarte, lo ves? Primera conclusión: en situaciones de mucha activación del miedo se produce un reflejo de fijación de la mirada en el estimulo amenazante (puro Darwinismo).
Ah¡¡¡ seguimos en la selva, vamos aponernos en situación, y ahora resulta que ¡vais a explorar un territorio desconocido en busca de alimentos , os abrís paso entre la maleza . Pregunta clave: estás explorando el espacio para sentiros s seguros que creéis que ahora tenéis la mirada fija o la vais moviendo continuamente y de forma refleja de derecha a izquierda y a medida que avanzáis os vais sintiendo más seguros ?
La desensibilización por movimientos oculares induciría conductas reflejas de exploración generando una percepción de la situación como de no peligro. Los movimientos oculares, pues, produce en efecto de relajación al inhibir la respuesta de miedo y reemplazarla por una de exploración y aproximación. Es importante que sepa que esta técnica debe llevarse a la práctica por un experto, ya que es bastante más compleja de lo aquí expuesto. Segunda conclusión: cuando vamos explorando y percibimos la situación como de menos peligro esa exploración se acompaña de un reflejo de movimientos de los ojos de izquierda a derecha continuos,
Creo que estamos más cerca de explicar la eficacia de esta técnica para eliminar las pesadillas y las imágenes intrusivas. Si la primera conclusión es cierta en situaciones de trauma se producirá un reflejo de fijación de la mirada. Si la segunda es cierta si perdió el miedo cuando exploro algo se produce un reflejo de movimiento de los ojos. Que imagináis que pasaría si hago visualizar al paciente la imagen que le atormenta y mientras la tiene fijada en su cerebro la hago mover los ojos produciendo en reflejo de exploración??. Si, es increíble, ha “entrado a explorar” la imagen traumática pero con un reflejo de exploración, la amígdala (el miedo se disipa) y ahora le da parte de su energía al hipocampo y si, la imagen entra ahora a la memoria por donde entran todos los recuerdos y se coloca en su sitio, ya no te domina la imagen a ti ahora puedes controlarlas.
Esta técnica se ha extendido en los últimos años en progresión exponencial y se denomina EMDR (traducidas esas siglas al castellano ·”Desensibilización por Movimientos Oculares y Reprocesamiento”) y como me gusta ser claro os diré que como ocurre con estas cosas, algunos compraron la patente y para poder aplicarla tienes que hacer unan formación que cuesta un dineral y además fueron demostrando que prácticamente era eficaz para todos los trastornos mentales “no graves” y además no era necesario mover los ojos bastaba con que te den palmadas alternativamente en los dos muslos mientras visualizas la imagen y al activarse el hemisferio derecho del cerebro al darte el golpecito en la pierna izquierda y el hemisferio izquierdo al darte el golpecito en la pierna derecha se van activando alternativamente y logras un equilibrio de los dos hemisferios. Esto es importante porque sienta un apriorismo, lo vais a ver enseguida, “si yo te estimulo alternativamente los dos hemisferios se va produciendo un equilibrio entre ambos que es la clave para que mejores. Por lo tanto la causa del trastorno por definición se hallaría en que los dos hemisferios se han “desequilibrado”, pero esto no es así o al menos para muchos trastornos acabamos de escribir un artículo sobre desequilibrio interhemisferico y psicopatología y hemos encontrado que para muchos trastornos no se plantea esa hipótesis etiológica (como causa).
Mi primer artículo sobre este tema lo escribí en 2001 y os aseguro que he seguido con mucho interés esta técnica. Espero que los que se hayan formado en ella entiendan que la “simplifique “ porque pretendo ser divulgativo. De todos modos parece que algo se mueve de nuevo porque los do sultimos metaanálisis (análisis de todos los análisis) sobre la eficacia de stá técnica ya afirman que es eficaz en principio solo para el trauma y otra caos muy importante. Es eficaz si mueves los ojos y no si te dan palmada en los muslos (se denomina tapping). Volvemos a la selva, volvemos a sobrevivir. ¿Entendéis +porque esto se convierte en una pasión verdad?? Es maravilloso.
Ah¡¡¡¡. Como ya he dicho es más complejo de lo que yo he relatado así que no lo hagáis en casa que requiere un proceso mucho más complejo y algunos de vosotros tenéis más peligro que McGyver en una ferretería, y es más difícil que os paréis quietos sin enredar que Chuck Norris exprese una emoción. Pongo imagen de amígdala hipocampo. Un saludo

Hasta aquí el artículo de Javier. Os dejo el vídeo de La Noche Temática sobre EDMR.

Si te parece interesante este post, por favor, difúndelo o comenta tu opinión o discrepancias. Gracias.


Loading Facebook Comments ...

One thought on “Javier Tirapu. Abordaje desde la neuropsicología del estrés postraumático

  1. Pingback: Bitacoras.com

Deja un comentario